

Hoy, en compañía de la Cesarina Cinzia de Merana, vemos la receta de un postre delicado y sofisticado con un aroma inconfundible: el helado de lavanda. Este postre combina la frescura y cremosidad del helado con la lavanda, una flor aromática de notas ligeramente especiadas que lo hacen único en su tipo.
«La lavanda siempre ha sido una presencia constante en esta finca, y hoy la encontramos en nuestra cocina, en las velas que producimos y en las esencias que creamos.»
Esto demuestra que la lavanda, a menudo utilizada para perfumar ambientes, también tiene un lugar de honor en la cocina, donde puede desempeñar un papel secundario como especia o, como en esta receta, convertirse en la absoluta protagonista. La cocina mediterránea ama usar la lavanda por su aroma inconfundible. Esta planta, que crece en nuestra tierra, se utiliza a menudo para aromatizar postres y bebidas, pero también platos salados. En el helado de lavanda, su delicado aroma se combina perfectamente con la cremosidad del helado, creando un contraste ideal entre dulzura y frescura.



Helado de lavanda
Un postre cremoso y delicado, perfecto para quienes desean disfrutar de una combinación de sabores particulares
Ingredientes
- 250 g de leche
- 250 g de nata
- 1 vaina de vainilla
- 60 g de azúcar glas
- 10 g de miel
- 1 cucharadita de flores de lavanda secas
Procedimiento
- En un cazo, pongan la leche y las flores de lavanda, lleven a ebullición y luego dejen enfriar.
- En otro recipiente, pongan el azúcar y la miel y derrítanlos a fuego lento. Cuando estén completamente disueltos, agreguen la nata y mezclen bien.
- Añadan la leche aromatizada con lavanda y mezclen con el fuego apagado hasta que esté completamente fría.
- Viertan la mezcla en la heladera durante 30 minutos.
- Sirvan el helado con un toque de flores de lavanda secas.