

Cuando pensamos en Altamura y en sus productos típicos, lo primero que viene a la mente es su famoso pan, que desde 2003 puede lucir la marca DOP.
Pero en Altamura hay otro producto de panadería digno de mención, quizá menos conocido que el pan, pero igualmente bueno y delicioso. Hablamos de la Torta Rosata, que nos presenta nuestra Cesarina Sandra: estamos seguros de que para muchos de ustedes será un agradable descubrimiento.
La Torta Rosata
Se trata de un pastel típico pugliese a base de almendras, cuya receta procede de Toritto, un municipio conocido por la producción de una variedad de almendras pastosas y de sabor intenso, especialmente adecuadas para la preparación de dulces.
La receta es antigua y se transmite de generación en generación. Su particularidad reside en la ausencia de mantequilla y harina: la Torta Rosata se basa de hecho en huevos y azúcar (y almendras, por supuesto). Una receta fácil y rápida con pocos ingredientes sencillos, que naturalmente deben ser de excelente calidad para conseguir el efecto “una porción lleva a otra”.
Suave, con una masa húmeda y de sabor delicado, este pastel es adecuado tanto para cerrar una comida como para acompañar la clásica taza de té de la tarde.

Torta Rosata
Un pastel esponjoso, delicado y de textura húmeda que se prepara solo con almendras, azúcar y huevos
Ingredientes
- 150 g de almendras trituradas
- 120 g de azúcar glas
- 3 huevos
- Ralladura de 1 limón
- 1 cucharada de harina de sémola o de arroz
- 1 pizca de canela
- 1 cucharada de licor Padre Peppe (o nocino clásico)
- 1 sobre de levadura
Procedimiento
- Tritura primero las almendras.
- Separa las yemas de las claras.
- Monta después las claras con una pizca de sal.
- Añade a las yemas el azúcar, los aromas, las claras montadas, las almendras trituradas, la harina y la levadura.
- Hornea a 180°C durante unos 30 minutos.
La dulzura de las almendras
Las almendras son un ingrediente símbolo de territorios ricos en historia y tradición, capaces de contar el profundo vínculo entre naturaleza y cocina. Desde paseos entre los almendros en flor hasta experiencias gastronómicas dedicadas a los dulces y a las preparaciones a base de almendras, cada propuesta es un viaje a los sabores auténticos del territorio. Clases de cocina, degustaciones y visitas guiadas permiten descubrir cómo nacen especialidades como los cantucci, la pasta de almendras y otras recetas tradicionales, aprendiendo técnicas antiguas y secretos transmitidos con el tiempo. Una ocasión única para vivir la comida no solo como sabor, sino como una experiencia cultural para disfrutar con todos los sentidos.